Cuatro familias de Jucutuma ya no vivirán sobre pisos de tierra

Más de 20 voluntarios de Fundación Voces de Esperanza se sumaron a Hábitat para la Humanidad Honduras para construir pisos de concreto y mejorar las condiciones de salud, seguridad y bienestar de cuatro familias vulnerables en la comunidad Jucutuma, ubicada a unos 30 minutos de San Pedro Sula.

Durante la brigada de construcción, más de 20 miembros de esta fundación trabajaron como voluntarios en la construcción de cuatro pisos de concreto en viviendas de familias en condición de vulnerabilidad.

La actividad forma parte de la iniciativa regional “100 mil pisos para jugar”, impulsada por Hábitat para la Humanidad, cuyo objetivo es reemplazar 100 mil pisos de tierra por pisos de concreto en viviendas vulnerables de América Latina y el Caribe para el año 2028.

Una mejora que empieza desde el suelo

En Honduras, más de 2 millones de personas habitan viviendas con piso de tierra, lo que equivale al 23% de los hogares. Esta condición representa un riesgo para la salud, especialmente para niñas y niños, debido a la exposición constante al polvo, la humedad, parásitos, bacterias e insectos que pueden provocar enfermedades respiratorias, gastrointestinales y de la piel, además de anemia y malnutrición.

Por eso, construir un piso de concreto no es una intervención menor. Es una mejora sencilla, costo-efectiva y de alto impacto, capaz de transformar la vida diaria de una familia desde el espacio más básico de su vivienda.

Impacto medible

A marzo de 2026, Hábitat para la Humanidad Honduras ha construido más de 3,200 pisos de concreto en viviendas de familias vulnerables. Los resultados de este trabajo ya muestran cambios concretos.

De acuerdo con un estudio de evaluación de impacto realizado en comunidades beneficiadas de Cortés y Copán, la sustitución de pisos de tierra por pisos de concreto redujo en un 17% la incidencia de enfermedades respiratorias, diarreicas y de la piel. Además, las familias con pisos de concreto redujeron en un 95% sus gastos en atención médica y medicamentos.

El impacto también alcanza la educación y la economía familiar: el estudio registró una reducción del 24% en el ausentismo escolar, una mejora del 15% en la percepción del desarrollo educativo de la niñez y un aumento del 12% en la inversión de las familias en otras mejoras o reparaciones de su vivienda.

Voluntariado que transforma hogares

La brigada realizada en Jucutuma refleja el valor del voluntariado y de las alianzas para llegar a más comunidades. Gracias al compromiso de Fundación Voces de Esperanza, y al trabajo que Hábitat Honduras impulsa junto a donantes, empresas socialmente responsables, gobiernos locales, comunidades y afiliados de la red global de Hábitat para la Humanidad, más familias pueden acceder a soluciones habitacionales que mejoran su calidad de vida.

En Jucutuma, cuatro nuevos pisos de concreto representan mucho más que una obra terminada. Son una base más segura para la salud, la educación y las oportunidades de cuatro familias hondureñas.

Sé parte de “100 mil pisos para jugar”.
Con tu apoyo, más niñas y niños en Honduras podrán dejar atrás el piso de tierra y crecer sobre un espacio seguro para jugar, aprender y soñar.

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